Y es que tengo tanto miedo de perderte en un instante. Que corras por el mundo gritando mi nombre, y yo no tenga oídos para escucharte. Mirarte sería mi salvación hoy, y fundirme en un abrazo, sería mi perdición. Por favor no vuelvas a dejarme, por favor, no vuelvas a mentirme… Sé sincero, no esperaré nada más. Solo dime la verdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario